Viernes, 28 de Septiembre de 2018 | Hace 3 meses

PERFILES ACTUALES DEL ASOCIACIONISMO

TRABAJO REALIZADO POR LA COMISIÓN DE SECRETARIOS Y FUNCIONARIOS DE NUESTRO COLEGIO, PARA SER PRESENTADO Y PUBLICADO POR LA FAM

Han pasado más de cincuenta años desde que cobró realidad la aspiración de muchos magistrados y funcionarios de nuestro país de asociarse en pos de un objetivo principal común: mejorar la administración de justicia. Quienes hoy integramos las asociaciones de magistrados y funcionarios, en orden a las necesidades que presenta el servicio de administración de justicia actual,  nos vemos en el desafío de repensar las premisas originarias del asociacionismo a la luz de la realidad que plantea hoy el ejercicio de la función judicial. 

Las primeras asociaciones de magistrados se conformaron en la década de 1960 y no obstante la vigencia de sus objetos sociales, claro está que en dicha época eran otras las preocupaciones predominantes y era otro el rol de la magistratura y de los funcionarios. Los tiempos han cambiado. La sociedad demanda por una justicia más cercana a los ciudadanos, más rápida, más eficaz, más sencilla y capaz de aprehender y decidir conforme las nuevas realidades sociales. En consonancia con tales exigencias,  se requiere que los jueces y funcionarios se comprometan con el ejercicio de su función, más allá del mero conocimiento del derecho. La presencia física de los jueces y de los funcionarios en audiencias, la oralidad en el proceso civil, el uso de la tecnología para la comunicación y transparencia, son respuestas concretas a esas demandas sociales. Creemos que indefectiblemente ese perfil de magistrado y funcionario es el que trasunta al asociacionismo actual y es aquel a partir del cual deben repensarse las premisas plasmadas por sus fundadores y sus implicancias tanto en la esfera de actuación externa como hacia el interior mismo de las asociaciones, porque en definitiva el adecuado ejercicio de la función judicial por parte de los asociados enaltecerá y dará nueva vida a los “colegios y asociaciones” y esas mismas instituciones son las que guiarán y contribuirán en la formación de nuevos asociados, incidiendo de manera directa a la mejora concreta del servicio de administración de justicia, en definitiva nos referimos a un feedback necesario para el crecimiento de la organización y de los individuos que la componen.

Perspectiva externa del  asociacionismo: Un sólido puente entre los jueces y  funcionarios con la sociedad y un actor preponderante en la defensa del Poder Judicial.

            En primer lugar, partiremos de la premisa de  que el asociacionismo debe construirse en un sólido puente entre los jueces y funcionarios con la sociedad. Esa construcción debe tender a dar una concreta respuesta a la demanda social que reclama una mejor prestación del servicio de justicia. Esta exigencia, se ha transformado en una clara preocupación para todas las asociaciones de magistrados y funcionarios, al punto tal que, hace varios años que el asociacionismo viene abordando la relación  administración de justicia y sociedad, dando impulso y  forma a los distintos  temarios fijados en los últimos congresos nacionales y provinciales que se han ido organizando, evidenciando  con ello el interés de la comunidad judicial en realizar un abordaje real y concreto a estas nuevas exigencias sociales. Podemos señalar que estos encuentros han servido como disparadores para emprender el nuevo camino que indefectiblemente debemos transitar todos los que integramos la Administración de Justicia. Es en ese entendimiento que el asociacionismo configura un pilar fundamental a la hora de aglutinar ideas y materializar propuestas para mejorar el ejercicio de la función judicial.  En efecto, dos de las cuestiones de trascendencia en el rol de los funcionarios que han sido analizadas en las ocasiones mencionadas tienen que ver con la formación y capacitación de jueces y funcionarios judiciales en dos campos: El atinente a la utilización de los nuevos dispositivos tecnológicos que agilizan, transparentan y dan mayor accesibilidad al servicio de administración de justicia y el relativo a la administración del personal de la dependencia judicial para lograr un verdadero trabajo en equipo donde los agentes que lo integran puedan desarrollarse en toda su dimensión personal y profesional generando la confianza que la sociedad espera y quiere depositar en el poder judicial, como herramienta de equilibrio y la paz social. Esa confianza se restablecerá si repensamos el rol de los Jueces y Funcionarios en toda su dimensión, entendiéndoselos no como profesionales conocedores del derecho, que sólo hablan por sus sentencias y trabajan a puertas cerradas en sus despachos, sino como verdaderos servidores públicos, que preservando la irreductible imparcialidad en su accionar, se involucren verdaderamente en los problemas de los justiciables y comprendan sus necesidades durante todo el proceso judicial, sin dejar de tener presente que, detrás de cada “expediente” existe un conflicto entre personas cuyo abordaje y resolución repercute directamente en sus vidas. 

            En segundo lugar, tenemos la convicción de que el asociacionismo también debe ser un actor relevante en la defensa de los intereses y necesidades que se presentan dentro del Poder Judicial.  En efecto, la mejora en el servicio de administración de justicia depende no sólo de los seres humanos que la integramos sino también de la estructura que la sustenta, la que debe ser adecuada y acorde al nivel, compromiso y eficacia que se requiere. En este sentido, el asociacionismo ha tenido desde su inicio activa participación en la defensa ante cualquier intento de avasallamiento o injerencia de los restantes poderes en la judicatura, así como también, fijando su postura mediante comunicados y peticiones respecto de la cuestión salarial y condiciones generales (como el estado de la infraestructura) del Poder Judicial. 

  

 El asociacionismo en su faz interna: Hacia una mejor comunicación y escucha y una mayor circulación y difusión de información.

Una de las inquietudes que nos planteamos para mejorar hacia dentro de las asociaciones de magistrados y funcionarios, es la de encontrar espacios y canales de participación activa de los asociados para que el sentido de pertenencia a la institución cobre virtualidad a la hora de cobijar, atender y dar curso a las preocupaciones, ideas y proyectos de quienes la integran. Para ello creemos que existen, al menos, dos cuestiones claves: La mejora de la comunicación –entendida como difusión y circulación de información- y de la escucha –entendida como apertura real y recepción de las demandas- del asociado.

Respecto de la comunicación se deben tener presentes dos cuestiones: qué y cómo comunicar una información. Con relación al qué, entendemos que existe un nivel de información básico que debe indefectiblemente proporcionarse sencillamente al asociado al momento de incorporarse. Explicarle lo que es el Colegio, su función, etc. El segundo nivel de información tiene que ver con la difusión y circulación de la información judicial, sea en lo que concierne a cuestiones jurídicas y académicas –como ser jurisprudencia y doctrina de interés para los asociados-  como así también las atientes a la actividad institucional –v.g trabajo que están realizando cada una de las distintas comisiones, comunicados sobre la posición del colegio sobre determinado tema, convocatorias varias etc-. Con relación a cómo comunicar, estimamos que el uso del correo electrónico es una herramienta útil pero insuficiente, sugiriendo la utilización de redes sociales y creación de páginas web para que la información pueda llegar a los asociados.

El otro aspecto a mejorar, es la escucha. Creemos que es un pilar esencial para afianzar el sentido de pertenencia característico del asociacionismo: la institución –a través de sus autoridades, consejo e integrantes de las comisiones- debe invitar concretamente a los asociados a participar en las asambleas y comisiones y mostrarse receptiva y contenedora para la incorporación de nuevos asociados afianzando la premisa –con la camaradería, solidaridad y compañerismo que la caracteriza- de que es un espacio de todos y para todos los asociados dispuesto a coadyuvar con su formación humana y profesional para el adecuado ejercicio de la función. 

            Como corolario de este tópico, podemos señalar que una institución que albergue a los magistrados y funcionarios, en una época de trascendentales cambios,  para cumplir con su cometido, necesariamente debe asumir el reto de poder transformarse, adoptando las medidas necesarias en su fas interna de modo tal que su presencia en la vida del asociado genere un sentido de pertenencia que incida en términos concretos en el ejercicio de la función  que cada uno ocupa.

            A modo de conclusión, desde nuestro humilde lugar y a través de estas líneas, hemos querido aportar ideas que sirvan como disparadores de acciones concretas que contribuyan a motivar, estimular y comprometer a quienes integramos los colegios y asociaciones de magistrados y funcionarios, para que en definitiva desde esos lugares busquemos la superación personal, profesional y asociativa. De lograrlo, como actores del Poder Judicial, daremos una verdadera respuesta a la demanda de la sociedad. De lo contrario, las asociaciones persistirán en el tiempo, pero se vaciarán de contenido.

Es nuestro desafío y compromiso, defender y bregar permanentemente por darle vida, forma y contenido a lo que hoy nos convoca a pensar: el nuevo asociacionismo judicial.-

  

Comisión de Secretarios del Colegio de Magistrados y Funcionarios

del Departamento Judicial de Mercedes.-



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